Kicillof advierte: sin endeudamiento, la Provincia no podrá asistir a los municipios
El gobernador bonaerense endurece su postura frente al Gobierno nacional y la oposición. Reclama la aprobación legislativa para tomar deuda y advierte que sin ese instrumento no habrá fondos para los intendentes.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, adoptó en los últimos días un tono más firme frente al Gobierno nacional al advertir que, sin la autorización para tomar deuda, la provincia no podrá garantizar la asistencia financiera a los municipios durante los próximos meses.
El mensaje, dirigido tanto a la Casa Rosada como a la oposición legislativa, refleja el creciente desgaste entre el Ejecutivo nacional y la administración bonaerense, en medio de la desaceleración económica y la caída en la recaudación provincial.
“No podemos hacer magia. Si no hay endeudamiento, no hay recursos para sostener obras, programas ni transferencias a los municipios”, planteó Kicillof ante funcionarios y legisladores del Frente Renovador y de su propio espacio, en una reunión realizada en La Plata. La frase, leída en clave política, fue interpretada como una advertencia hacia la oposición libertaria y al PRO, que mantienen trabado el tratamiento legislativo del pedido de financiamiento.
Pero el endurecimiento del gobernador también tiene un mensaje interno: Kicillof busca reafirmar su autoridad dentro del peronismo bonaerense y consolidarse como el principal referente del espacio, incluso en medio de las tensiones con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que marcan la disputa por el liderazgo del movimiento de cara a 2027.
Desde el entorno del mandatario aseguran que “la provincia está al límite de sus posibilidades financieras” y que la falta de asistencia nacional agrava la situación de los municipios del conurbano y del interior, muchos de los cuales dependen casi por completo de los giros provinciales para sostener la obra pública y el pago de servicios esenciales.
El reclamo llega luego de que el Gobierno nacional redujera las transferencias discrecionales y demorara la actualización del Fondo del Conurbano. En ese contexto, Kicillof busca habilitación legislativa para emitir deuda destinada a cubrir gastos de funcionamiento y financiamiento de infraestructura, una herramienta que considera indispensable ante el escenario fiscal actual.
“Lo que pedimos no es un capricho, es una necesidad”, insistió uno de sus ministros.
En paralelo, el gobernador refuerza su perfil político como líder opositor con gestión territorial, en contraste con la estrategia del Gobierno nacional, que intenta trasladar el ajuste fiscal a las provincias.
Con esta advertencia, Axel Kicillof no solo presiona por recursos, sino que marca distancia y define un rol opositor más nítido: el de un gobernador que defiende la gestión en territorio y que, a la vez, se prepara para encabezar la reconstrucción política del peronismo de cara al futuro.

