Tensión en el gabinete bonaerense: Katopodis o La Cámpora, el dilema de Kicillof
El gobernador bonaerense evalúa si mantener a Gabriel Katopodis al frente del Ministerio de Infraestructura o ceder una banca a La Cámpora, en una disputa que refleja las tensiones internas del peronismo .
Un equilibrio cada vez más difícil
Axel Kicillof enfrenta una decisión que trasciende lo administrativo: resolver si continúa con Gabriel Katopodis en su gabinete o si abre un espacio político para La Cámpora. Detrás de esa definición se juega el delicado equilibrio entre la gestión técnica y la representación partidaria dentro del oficialismo bonaerense.
Katopodis, uno de los funcionarios con mejor imagen dentro del equipo provincial, ha sido un aliado de confianza del gobernador. Su gestión al frente de Infraestructura consolidó proyectos en obras viales, viviendas y saneamiento. Sin embargo, en los últimos meses surgieron tensiones políticas que reavivaron la interna con el sector camporista, que busca mayor protagonismo en la estructura de poder provincial.
Presiones cruzadas dentro del peronismo
La discusión no es nueva, pero se intensificó después de los últimos movimientos en la Legislatura bonaerense y la necesidad del oficialismo de sostener cohesión. La Cámpora reclama una banca o un espacio institucional para ampliar su representación, mientras que el entorno del gobernador considera clave mantener la continuidad de gestión en áreas sensibles.
Kicillof se encuentra así entre dos caminos:
- Ratificar a Katopodis, reforzando su perfil técnico y dando una señal de estabilidad.
- Ceder espacio a La Cámpora, para contener tensiones internas y asegurar apoyo político en un contexto económico y social complejo.
El dilema combina factores políticos y simbólicos: el gobernador necesita sostener el orden interno sin ceder autonomía, pero también evitar una fractura que debilite al peronismo .
Lo que está en juego
La definición impactará en tres niveles:
- Gestión: Katopodis lidera obras clave que el Gobierno provincial considera estratégicas. Un cambio en esa cartera podría retrasar proyectos o modificar prioridades.
- Equilibrio interno: Ceder una banca a La Cámpora significaría reconfigurar el reparto de poder dentro del oficialismo, con posibles efectos en intendencias y organismos.
- Proyección política: De cara al futuro, la decisión marcará si el peronismo bonaerense apuesta por un perfil de gestión técnica o por una línea más militante y territorial.
Señales hacia adelante
En La Plata se da por hecho que la definición llegará antes de fin de año. Desde el entorno de Katopodis aseguran que su intención es continuar, mientras que en los sectores kirchneristas hay expectativa por una renovación de nombres.
La decisión de Kicillof será un mensaje político hacia dentro y fuera del peronismo: si se inclina por sostener a su ministro, consolidará su liderazgo autónomo; si opta por abrir espacio a La Cámpora, enviará una señal de conciliación hacia el núcleo kirchnerista.
En cualquier caso, la pulseada anticipa el tono de las disputas que marcarán al peronismo en el ciclo político que se viene.

